Mi web no funciona: qué revisar primero
Resumen: casi todos los fallos de una web pequeña vienen de cuatro sitios: el dominio, el alojamiento, el certificado SSL o el formulario. Con estas comprobaciones sabrás cuál es y qué pedir a tu proveedor.
1. La web no carga en absoluto
- Prueba desde el móvil con datos (no con el wifi de la oficina) y desde otro navegador.
- Si sale «no se puede encontrar el servidor» o una página del registrador, puede que el dominio haya caducado. Comprueba la fecha de caducidad y el titular: te explicamos cómo en dominio a mi nombre.
- Si sale un error del servidor (500, 503) o «cuenta suspendida», el problema está en el alojamiento: puede estar sin pagar o dado de baja al acabar el contrato.
2. Sale «No seguro» o un aviso de seguridad
Suele ser el certificado SSL caducado o mal instalado. En la mayoría de alojamientos actuales es gratis y se renueva solo; si caduca, alguien tiene que reactivarlo.
3. El formulario de contacto no llega
- Envía una prueba a ti mismo y revisa la carpeta de spam.
- Pregunta a qué dirección se envían los mensajes: a veces llegan a un correo del proveedor, no al tuyo.
- Si nunca llega nada, el formulario puede estar desconectado. Mientras se arregla, pon tu teléfono y email bien visibles.
4. La web se ve rota o a medias
Textos de relleno, fotos de banco que no son tuyas, enlaces que no van a ningún sitio. Haz una lista con capturas de pantalla: te servirá para reclamar al proveedor o para pedir presupuesto a otro.
5. A quién pedírselo
Mientras dure tu contrato de mantenimiento, a tu proveedor (agencia, hosting o agente digitalizador), por escrito y con las capturas. Si ya ha terminado o no responde, puedes pasar tu web a tu nombre. Si tu web es del Kit Digital, lee qué hacer cuando acaba el Kit Digital.
Información general, no asesoramiento jurídico. Para reclamaciones sobre tu contrato, consulta a un asesor.
Preguntas frecuentes
Si sale «no se puede encontrar el servidor», puede que el dominio haya caducado. Si sale un error del servidor (500, 503) o «cuenta suspendida», el problema está en el alojamiento, que puede estar sin pagar o dado de baja. Prueba antes desde el móvil con datos.
Suele ser el certificado SSL caducado o mal instalado. En la mayoría de alojamientos actuales es gratis y se renueva solo; si caduca, alguien tiene que reactivarlo.
Envía una prueba a ti mismo y revisa el spam. Pregunta a qué dirección se envían los mensajes, porque a veces llegan a un correo del proveedor. Si nunca llega nada, el formulario puede estar desconectado; mientras se arregla, pon tu teléfono y tu email bien visibles.
¿Lo revisamos por ti?
La auditoría es gratis: te decimos qué falla y qué es tuyo. Después, si hace falta rehacerla o repararla, te damos una propuesta por escrito con precio cerrado, a tu nombre y sin permanencia.